El inicio de la pricion
De El destino equivocado, por Yeoli61
Kai siempre había odiado aquella palabra.
Destino.
Porque, para él, el destino era solamente una excusa que otros utilizaban para decidir por uno.
Por eso, cuando descubrió que Do era su alfa destinado, lo primero que sintió no fue felicidad. Fue rechazo.
—No voy a aceptarlo. No quiero someterme a ser solo un simple omega débil y frágil.
Do permaneció inmóvil frente a él.
—No te estoy pidiendo que me ames, solo que aceptes la voluntad de la diosa luna, por difícil que sea.
—Sí lo estás haciendo, aunque no lo digas —respondió Kai—. Me estás forzando a algo que nunca quise ser. No quiero ser tu omega, no quiero ser tu compañero. Mi corazón le pertenece a Yeol.
—¿Lo amás? —preguntó Do, con una calma que resultaba mucho más inquietante que un grito.
Kai sostuvo su mirada.
—Sí. Amo a Chanyeol. Y no voy a elegirte a vos.
Do soltó una breve risa, sin humor.
—Chanyeol...
Pronunció su nombre como si le resultara amargo.
—Siempre estuvo ahí, ¿verdad? Siempre tuvo tu atención, tu admiración, tu mirada. Y yo tuve que conformarme con observar desde lejos cómo lo mirabas como si fuera la única persona en el mundo.
Su expresión se endureció.
—Pero esa obsesión tuya nunca me importó, porque aunque tu corazón insista en correr detrás de él, hay algo que no podés cambiar.
Dio un paso hacia Kai.
—Somos un vínculo destinado. Y yo no pienso renunciar a vos.
—¿Y si yo no quiero?
Do guardó silencio durante unos segundos.
—Entonces voy a hacer que algún día quieras.
Kai sintió un escalofrío.
—Mi decisión debería importarte.
—Ahora mismo no —respondió Do—. Quizás algún día entienda que estoy equivocado, pero hoy no. Hoy solamente sé que te quiero conmigo, y voy a conseguirlo cueste lo que cueste.
Sus ojos no se apartaron de los de Kai.
—Podés odiarme. Podés engañarte diciendo que amás a Chanyeol. Podés negar nuestro vínculo todas las veces que quieras. Pero yo no voy a aceptar que alguien más ocupe el lugar que, para mí, siempre fue tuyo. Vas a ser mi pareja destinada, Kai, aunque para conseguirlo tenga que pagar el precio más alto.
Pensamiento de Kai
Amar a Chanyeol.
Sabía que era imposible. Sabía que Chanyeol amaba a Baekhyun y que ambos estaban bien juntos. Lo que Kai sentía por él nunca había pasado de ser un amor silencioso, platónico, algo que guardaba para sí mismo. En su corazón: amar a Yeol sería suficiente para convencerme de que jamás podría amar a Do.
El problema era que Do no sabía rendirse. Y aquella obsesión terminó convirtiéndose en una prisión.
Fin de los pensamientos de Kai
Kai fue encerrado.
Do lo llevó hasta la habitación y lo hizo recostarse sobre la cama. Antes de que Kai pudiera reaccionar, sujetó sus muñecas y sus tobillos, inmovilizándolo contra el colchón.
—Do, ¿qué estás haciendo? —preguntó Kai, forcejeando.
Do no respondió. Tomó unos pequeños electrodos adhesivos y los colocó sobre el pecho de Kai, conectándolos mediante finos cables a un dispositivo situado junto a la cama.
Kai miró los cables con inquietud.
—No te atrevas...
Do sostuvo su mirada y encendió el aparato.
Una pequeña descarga recorrió el cuerpo de Kai. No fue suficiente para hacerle daño, pero sí para arrancarle un sobresalto.
Do observó atentamente su reacción mientras el vínculo entre ambos parecía despertar poco a poco.
Las pequeñas descargas hicieron que Kai se estremeciera sobre la cama. Cada impulso parecía intensificar la respuesta de su cuerpo y, con ella, la extraña conexión que existía entre ambos.
Sus gritos hicieron que Do se quedara inmóvil. Algo dentro de él cambió de repente. Su instinto alfa despertó con una fuerza que no esperaba, como si el vínculo hubiera respondido al sufrimiento y al deseo de su omega.
Do apretó los puños, intentando recuperar el control.
El celo había comenzado.
Y por primera vez, ambos comprendieron que aquello que los unía era mucho más poderoso de lo que habían imaginado.
Kai lo odiaba.
O eso se repetía cada noche.